Ya por fin era nochevieja. Llevaba esperando ese día semanas. Ella estaba alegre pero a la vez triste ya que la nochevieja indicaba que se estaban acabando las vacaciones de invierno.
-Vamos hija, que como todos los años llegamos tarde, y luego nos quedaremos en el peor sitio de la mesa.
Llegan al parking y se introducen en el lexus RX450h de color plateado, asiento de piel , a Leyre siempre le ha encantado ese coche. Es de primera gama.
Mientras van en el coche Leyre no para de repasar todo lo que lleva en el bolso por si acaso se le a olvidado algo, mira todo y se encuentra un osito de peluche pequeño que le regalaron los de clase por su cumpleaños.
-¡No me acordaba que estaba aquí!.-Mama ¿cuanto queda?, que ya me esta entrando hambre.
-Ya queda poco hija.-Dice la madre suspirando y metiendole prisa a su marido.
Cuando llegan se encuentran con la mesa ya puesta y el escenario decorado.El salón esta decorado con nieve artificial por encima de la mesa, velas doradas, rojas y blancas, los platos son blancos con el borde de color rojo, la casa huele al pino que tienen en una esquina, decorado con bolas de todos los colores. Leyre piensa que este año su tíos Consu y Jesús, (este año le tocaba celebrarlo en su casa ya que todos los años se rotan para que cada año toque en una casa)Siempre se lo curran muchísimo.
Todos los de la familia ya han llegado todos están espectaculares, los chicos con sus trajes casi todos parecidos y la chicas con vestidos de todos los colores y gustos.
-Hola chicos, casi llegáis para las campanadas.-Dice consu entre risitas.-Anda pasar y tomar asiento que dentro de poco cenaremos.
A Leyre cada vez le parece que la familia aumenta ya son unos veinticinco personas y dos que están en camino, piensa que dentro de unos años no cabrán en ninguna casa.
Se sientan y la cena empieza.
De entrante hay canapés de salmón, de caviar, etc, de primero hay langosta rellena y de segundo paletilla de cordero.
Cuando terminan de cenar todos se sientan en el enorme sofá de terciopelo blanco, y encienden la televisión.
Quedan solo 15 minutos para que sean las doce de la noche. Leyre esta atacada de los nervios, esta pensando en los deseos que pedirá este año (no sabe que alguno de ellos podrá cumplirse esa misma noche), en levantarse con el pie derecho y miles de cosas mas.
Empiezan los cuartos y después llegan las campanadas toda la familia empiezan a comer uvas excepto los mas pequeños que comen lacasitos ya que las uvas no les gustan.
En la octava campanada Leyre casi se atraganta como todos los años, suena por fin la doce campanada y todos se levantan empiezan a gritar, a darse besos , a beber champan, etc.
Leyre esta una hora mas en casa de sus tios y a la una va a buscarla Nayara con dos chicas mas y un chico.
-Bueno familia me voy de fiesta pasarlo bien. Besos.-Dice mientras se termina de arreglar.
-¿A donde vas este año Leyre?-Dice su primo de tan solo 6 años.
-Pues me voy a un local con unos amigos de fiesta.
Por fin ve a su amiga Nayara con el vestido que se compro el otro día ,es de color rosa palo de tubo con un lacito en uno de los tirante, le llega por encima de la rodilla, es precioso piensa Leyre, luego saluda a las otras dos chicas y al chico que también van muy guapos.
El chico las lleva en su Ford fiesta blanco como la nieve.
-¿ Y como que Marta tiene un local?-Pregunta una de las chicas.
-El local es de su padre, era un antiguo pub, nos han dicho que habrá dos camareros y un dj y que es bastante grande.-Dice el chico mientras llegan al local.
Ya dentro de pub las dos chicas y el chico se van a saludar a sus amigos y Leyre y Nayara van a saludar a Marta.
-Hola. Estos es enorme y esta muy bien.-dicen las dos a la vez asombradas.
-Hola.-Dice entre risas.-Bueno no esta mal lo he intentado adornar lo mejor posible. Tenéis barra libre a la derecha y los baños están allí.-Señala hacia unas escaleras que suben a las segunda planta-Bueno si necesitáis algo ya sabéis, a y ¡feliz año nuevo!.
-Gracias.
Se dirigen la gran multitud y empiezan a saludar a todos. De repente Leyre siente un escalofrio.
¿¡que hace el aquí!?-piensa atacada de los nervios.Bueno pasare de el.
Se dirigen hacia la barra y empiezan a beber y bailar.Se les acerca un chico por la espalda y le da con el dedo a Nayara.
-Hola Leo. Feliz año nuevo.-Dice Nayara sonrojada.
-Hola.
-Hola Nayara. Hola Leyre. ¿Oye te vienes a dar una vuelta y a hablar un rato?.
-Vale.-Dice Nayara mientras que le coje de la mano a Leo.-Luego te veo Leyre.-Le guiña un ojo y le saca la lengua.
Leyre empieza a beber un cubata tras otro y cuando va ya por el cuarto un chico se acerca y empiezan a hablar.
-Hola. ¿que tal?-Bice un poco ebrio
-Hola Efren, bueno un poco chispa ¿y tu?.
-También.¿Oye vamos a dar una vuelta y así hablamos?
Un día antes
-!Dios¡ Tía necesito tu ayuda por favor.-No se que tacones ponerme ni que peinado hacerme y solo queda un día.-Dice Leyre a Nayara.
-A ver no te preocupes de tacones te compraste hace dos semanas los blanco ¿no? pues ponte eso que con el vestido le queda muy bien y de peinado hazte algún tirabuzón y recogetelo con unas horquillas.
-Bueno luego me hace una prueba con el peinado la ropa y el maquillaje. y a todo esto ¿tu como vas a ir? que no se nada de tu vestuario.
-Ya lo veras.-Dice mientras se hace la interesante.
-Tu siempre dejando con la intriga. ¿y bueno sabes quien va a ir a la fiesta?
-Pues todos los de clase seguro. Va a ir Leo así que a ver si esta vez cae.
-¡Que chica!.-Bueno te cuelgo ya que mi padre tiene que llamar, mañana nos vemos.
Decide encender el ordenador. Y ahí esta el conectado, no sabe si hablarle para felicitarle o no, pero al final decide no hablarle y pasar de el sera lo mejor, piensa ella.
En otro lugar de Madrid.
Después de llegar de compras esta muy cansado, decide darse una ducha y después enciende el ordenador. La busca para ver si esta conectado pero ella no esta, para no aburrirse empieza a hablar con Jose de la fiesta de mañana.
-Tío no se si ir mañana a esa fiesta, van a ir todas las de 1º y de 2º van a ir muy pocas personas.
-Vente, yo iré sobre las una y media porque primero tengo que recoger a unas chicas a su casa..-Dice Jose.
-Bueno ya veré si veo que me aburro mucho voy.
De pronto ve que ella esta conectada , pero no sabe si hablarla o no .Bueno si quiere algo que me hable ella, que estoy cansado de hablar siempre yo piensa Efren.
El día de nochevieja.
Se dirigen hacia la segunda planta. Allí solo hay dos parejas.
-¿Y bueno de que quieres hablar?.-Dice Leyre.
-Pues de que tal las vacaciones, que has echo estos días.
-No gran cosa.-dice muy seca.
De repente se lanza uno sobre el otro y se besan.
Mirada de complicidad, compenetración, sentimiento inexplicables . Todo aquello es maravilloso piensan los dos.
En otra parte del local una de las personas no olvidara lo que le va a ocurrir en la semana siguiente.
Desi.
PD: Lo sentimos por la tardanza.
viernes, 22 de julio de 2011
sábado, 2 de julio de 2011
Capítulo 5
Había pasado ya bastante tiempo desde aquel encontronazo con Efren. Llevaba semanas sin hablar con él. No podía soportar lo que estaba empezando a sentir, y aunque dijo que se lo sacaría de la cabeza, no lo a conseguido. Cada día piensa en él, cuando se lo cruza por los pasillos siempre unas mariposas en el estómago, aquellas que dicen que sientes cuando estas enamorada.
Es día 21 de diciembre, día de las notas. Leyre está muy nerviosa, pues aunque escogió estudiar lo que quería, un par de asignaturas se la habían atragantado este trimestre. Al recibir las notas vio que no fueron tan malas, casi todo notables... Excepto ese 3 en matemáticas, tenía que recuperar como fuera, incluso podría buscar un profesor particular.
Las notas de Efren, en cambio, eran todo sobresalientes, menos un 7 en dibujo técnico, pero esa nota la subirá como sea, quiere estudiar en una buena universidad.
Esa misma tarde, Leyre llamó a Nayara y quedaron para ir a comprar unos vestidos, puesto que Nochevieja se acercaba y las habían invitado a una gran fiesta, a la que acudirían más de la mitad del instituto, asi que tienen que ir perfectas, puesto que no saben lo que podrá ocurrir esa misma noche.
- Tía, ¿tu crees que a mi el azul de este vestido me queda bien? - Pregunta Leyre a su amiga mientras sujeta un vestido azul celeste de palabra de honor, con escote de corazón.
- La verdad, es que el vestido me gusta, pero el color no me convence. ¿Por qué no te pruebas este? - Le contestas mientras sujeta un vestido exactamente igual pero en color coral.
- Tía, ese color no me gusta mucho... Pero bueno, si me queda bien me lo compro. - Dice mientras va al probador.
- Leyre, en serio, me encanta como te queda, ¡Cómpratelo!
- A mi también me gusta. Decidido, me lo quedo. ¿Qué tal quedará con mis zapatos negros? - Siguen hablando de vestidos, zapatos, peinados y complementos para la fiesta durante la tarde entera.
Efren llega a su casa de recoger las notas. Está un poco cabreado por ese 7, pero más aún porque lleva semanas sin hablar con ella. Se conecta, pero no, no está. Tengo que hablar con ella, piensa mientras empieza a hablar con sus amigos y a planear la fiesta a la que todo el mundo acudirá. Pero mientras tanto no deja de pensar en la tarde en la que la cagó. No sabe porqué la besó. Fue un impulso, no pudo remediarlo. No sabe lo que siente por esa chica, pero sabe que no lo ha sentido nunca por ninguna. Le sienta muy mal no poder verla, nada más que en los pasillos, siempre que la ve conectada y la habla, ella no contesta, a lo mejor no está, piensa él, pero en realidad es que ella no quiere hablar con él. Cuanto más le ignora, más le duele. No sabe que hacer. Decide coger la mochila e irse al gimnasio a desahogarse con su propio cuerpo.
De camino allí se encuentra con Nayara y Leyre llenas de bolsas. Efren quiere saludarla, pero no sabe si ella corresponderá ese saludo. Lo único que sabe es que su corazón empieza a acelerarse... Pero no sabe que a ella le pasa lo mismo.
Y ambos se cruzan, se mantienen las miradas, pero ninguno de los dos dice nada, y se dan cuenta de que cuando ven al otro, sienten algo que jamás habían experimentado.
Esther.
Es día 21 de diciembre, día de las notas. Leyre está muy nerviosa, pues aunque escogió estudiar lo que quería, un par de asignaturas se la habían atragantado este trimestre. Al recibir las notas vio que no fueron tan malas, casi todo notables... Excepto ese 3 en matemáticas, tenía que recuperar como fuera, incluso podría buscar un profesor particular.
Las notas de Efren, en cambio, eran todo sobresalientes, menos un 7 en dibujo técnico, pero esa nota la subirá como sea, quiere estudiar en una buena universidad.
Esa misma tarde, Leyre llamó a Nayara y quedaron para ir a comprar unos vestidos, puesto que Nochevieja se acercaba y las habían invitado a una gran fiesta, a la que acudirían más de la mitad del instituto, asi que tienen que ir perfectas, puesto que no saben lo que podrá ocurrir esa misma noche.
- Tía, ¿tu crees que a mi el azul de este vestido me queda bien? - Pregunta Leyre a su amiga mientras sujeta un vestido azul celeste de palabra de honor, con escote de corazón.
- La verdad, es que el vestido me gusta, pero el color no me convence. ¿Por qué no te pruebas este? - Le contestas mientras sujeta un vestido exactamente igual pero en color coral.
- Tía, ese color no me gusta mucho... Pero bueno, si me queda bien me lo compro. - Dice mientras va al probador.
- Leyre, en serio, me encanta como te queda, ¡Cómpratelo!
- A mi también me gusta. Decidido, me lo quedo. ¿Qué tal quedará con mis zapatos negros? - Siguen hablando de vestidos, zapatos, peinados y complementos para la fiesta durante la tarde entera.
Efren llega a su casa de recoger las notas. Está un poco cabreado por ese 7, pero más aún porque lleva semanas sin hablar con ella. Se conecta, pero no, no está. Tengo que hablar con ella, piensa mientras empieza a hablar con sus amigos y a planear la fiesta a la que todo el mundo acudirá. Pero mientras tanto no deja de pensar en la tarde en la que la cagó. No sabe porqué la besó. Fue un impulso, no pudo remediarlo. No sabe lo que siente por esa chica, pero sabe que no lo ha sentido nunca por ninguna. Le sienta muy mal no poder verla, nada más que en los pasillos, siempre que la ve conectada y la habla, ella no contesta, a lo mejor no está, piensa él, pero en realidad es que ella no quiere hablar con él. Cuanto más le ignora, más le duele. No sabe que hacer. Decide coger la mochila e irse al gimnasio a desahogarse con su propio cuerpo.
De camino allí se encuentra con Nayara y Leyre llenas de bolsas. Efren quiere saludarla, pero no sabe si ella corresponderá ese saludo. Lo único que sabe es que su corazón empieza a acelerarse... Pero no sabe que a ella le pasa lo mismo.
Y ambos se cruzan, se mantienen las miradas, pero ninguno de los dos dice nada, y se dan cuenta de que cuando ven al otro, sienten algo que jamás habían experimentado.
Esther.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)