Había pasado ya bastante tiempo desde aquel encontronazo con Efren. Llevaba semanas sin hablar con él. No podía soportar lo que estaba empezando a sentir, y aunque dijo que se lo sacaría de la cabeza, no lo a conseguido. Cada día piensa en él, cuando se lo cruza por los pasillos siempre unas mariposas en el estómago, aquellas que dicen que sientes cuando estas enamorada.
Es día 21 de diciembre, día de las notas. Leyre está muy nerviosa, pues aunque escogió estudiar lo que quería, un par de asignaturas se la habían atragantado este trimestre. Al recibir las notas vio que no fueron tan malas, casi todo notables... Excepto ese 3 en matemáticas, tenía que recuperar como fuera, incluso podría buscar un profesor particular.
Las notas de Efren, en cambio, eran todo sobresalientes, menos un 7 en dibujo técnico, pero esa nota la subirá como sea, quiere estudiar en una buena universidad.
Esa misma tarde, Leyre llamó a Nayara y quedaron para ir a comprar unos vestidos, puesto que Nochevieja se acercaba y las habían invitado a una gran fiesta, a la que acudirían más de la mitad del instituto, asi que tienen que ir perfectas, puesto que no saben lo que podrá ocurrir esa misma noche.
- Tía, ¿tu crees que a mi el azul de este vestido me queda bien? - Pregunta Leyre a su amiga mientras sujeta un vestido azul celeste de palabra de honor, con escote de corazón.
- La verdad, es que el vestido me gusta, pero el color no me convence. ¿Por qué no te pruebas este? - Le contestas mientras sujeta un vestido exactamente igual pero en color coral.
- Tía, ese color no me gusta mucho... Pero bueno, si me queda bien me lo compro. - Dice mientras va al probador.
- Leyre, en serio, me encanta como te queda, ¡Cómpratelo!
- A mi también me gusta. Decidido, me lo quedo. ¿Qué tal quedará con mis zapatos negros? - Siguen hablando de vestidos, zapatos, peinados y complementos para la fiesta durante la tarde entera.
Efren llega a su casa de recoger las notas. Está un poco cabreado por ese 7, pero más aún porque lleva semanas sin hablar con ella. Se conecta, pero no, no está. Tengo que hablar con ella, piensa mientras empieza a hablar con sus amigos y a planear la fiesta a la que todo el mundo acudirá. Pero mientras tanto no deja de pensar en la tarde en la que la cagó. No sabe porqué la besó. Fue un impulso, no pudo remediarlo. No sabe lo que siente por esa chica, pero sabe que no lo ha sentido nunca por ninguna. Le sienta muy mal no poder verla, nada más que en los pasillos, siempre que la ve conectada y la habla, ella no contesta, a lo mejor no está, piensa él, pero en realidad es que ella no quiere hablar con él. Cuanto más le ignora, más le duele. No sabe que hacer. Decide coger la mochila e irse al gimnasio a desahogarse con su propio cuerpo.
De camino allí se encuentra con Nayara y Leyre llenas de bolsas. Efren quiere saludarla, pero no sabe si ella corresponderá ese saludo. Lo único que sabe es que su corazón empieza a acelerarse... Pero no sabe que a ella le pasa lo mismo.
Y ambos se cruzan, se mantienen las miradas, pero ninguno de los dos dice nada, y se dan cuenta de que cuando ven al otro, sienten algo que jamás habían experimentado.
Esther.
me encanta tu blog ♥♥♥ y la historia tambn publica mas seguidito xfa
ResponderEliminarbesos
ALELUYA !! POR FIN HAS COLGADO!! =P hahaah
ResponderEliminarQue se besen o algo!! ¬¬ Me tienen calentita... hahaha
Vaale... Lo habéis logrado... Ya me cae más o menos bien Efren.... ¡¡PERO SOLO PORQUE ESTÁ SUFRIENDO POR LEYRE!! hahaha
Bueno a ver si colgamos más a menudo ehh Que ya no hay clases !! xD
Un beso a las dos !! :D
jajajaja ha sido culpa de desi.. que no estaba inspirada y he decidido colgar yo! jajajaj espero que os guste! intentaremos publicar más a menudo!
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